Con el cuerpo: llevá el pulso con una mano o con el pie y marcá el acento con la otra, cada dos o cada tres. Después alterná cuatro compases de dos con cuatro de tres. Podés hacerlo caminando y apoyando más fuerte el primer tiempo, y funciona mejor que cualquier ejercicio de papel, porque el movimiento corporal integra el aprendizaje. Al final reconocés en qué compás están cuatro canciones infantiles elegidas porque su instrumentación es muy clarita.
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